Algunas de las dudas que nos estáis comentando últimamente están relacionadas con la hora de dormir de vuestros chiquitines.
Todos sabemos lo importante que es realizar un buen descanso nocturno, lo es tanto para los adultos como para los niños. Desgraciadamente, cuando en una familia un peque no duerme bien...es raro que el resto de la familia lo haga, por lo que con estos pequeños consejos esperamos poder ayudaros.
La rutina diaria es algo muy importante en la educación y evolución de los niños, además de ayudarles en la orientación espacio-temporal, les ayuda a establecer rutinas tan importantes como la conciliación del sueño, establecer hábitos saludables, etc. Por eso, como ya hacéis la mayoría, es importante, dentro de nuestras posibilidades, mantener unas rutinas diarias, es decir, establecer unas horas mas o menos similares de juego, baño y cena.
Además es importante que los juegos de última hora de la tarde, antes del baño y posteriormente sean juegos menos excitantes, que les ayuden a relajarse. Por ejemplo podemos leer algún cuento, utilizar algún juguete blandito y suave como un peluche, cantar canciones de ritmo tranquilo...de esta forma comenzamos a relajar a nuestros pequeños.
Como recomendación, debe pasar un rato de al menos media hora entre el momento de la cena y el de irse a dormir, ya que si se acuestan justo después de comer, la digestión puede ser algo mas pesada y pueden estar más incómodos a la hora de dormir lo que puede afectarles a la hora de conciliar y mantener el sueño.
También es recomendable evitar la hora anterior de irse a dormir ver la televisión o jugar con instrumentos electrónicos ya que las luces de estos aparatos excitan al cerebro y pueden dificultar conciliar el sueño a los peques.
Y cuando llega el temido momento de irse a dormir...mantener la calma. Se trata de una carrera de fondo, es un proceso que seguro que se consigue pero se tarda unos días en conseguir, debemos mantener la calma.
Acostaremos a los pequeños y les calmaremos. Cuando ya estén calmados saldremos de la habitación. Puede que lloren, entonces volveremos, hasta que se calmen. Volvemos a salir, volverán a llorar, entonces esperamos un poquito más de tiempo para que aprender a calmarse solos y volveremos a entrar...así hasta que duerman.
El primer día será duro, el segundo un poco menos y al final lo conseguiremos.
También existe la técnica de la distancia : en lugar de irnos, nos sentamos cada vez mas lejos para que noten nuestra presencia y puedan relajarse y dormirse solos, hasta que al final no necesiten que estemos allí para dormirse.
De todas formas compartimos este enlace con vosotros con más consejos que pueden ayudaros:
- Hábitos de sueño (pincha aquí)
Fuente: https://goo.gl/MU3JiS
¡¡Mucho ánimo, lo conseguiréis!!

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